Viernes a la noche.
Los viernes en general nos juntamos con los chicos, si, una barra de amigotes, a lo parchis "somos cinco amigos de verdad" teniendo como objetivo lograr alguna vez salir. Vivimos todos en un radio de 10 cuadras, o sea... da fiaca movilizarse, no colectivo, no auto, no nada. Pero igualmente, como diciendo: che!! no puede ser que seamos asi de fiacosos y nos quedemos siempre acá, ¡salgamos!, y entramos a hablar por teléfono, mandarnos mensajes, comunicarnos a la distancia hasta días antes, para ver a dónde vamos el viernes a la noche, y el mismo día media hora antes de juntarnos, uno dice: uhhh pero yo mañana trabajo, si, y yo tengo facultad, si es verdad mañana me tengo que levantar temprano, o no ni en pedo subo a un colectivo, y terminamos en la casa de alguno, comiendo, o sino yendo al barcito ese, que es de una estación de servicio compartiendo una coca, y comiendo torta, si, es eso, simple, pero estamos los cinco, por suerte, no se, un viernes todos sentados, hablando, y ya hace mucho que somos amigos, y la verdad es que me pone feliz que terminemos en ese barcito choto, volviendo a las cuatro a casa y sabiendo que el próximo viernes (si no es antes, tratamos de vernos lo más posible) vamos a terminar en algún lugar techado (cualquiera) pero los cinco juntos.
Los quiero mucho.
Los quiero mucho.


